2.-     Riesgos debidos a la presencia de gases inflamables, tóxicos y deficiencia de oxígeno.  

         2.1  Riesgos de explosión. 
2.2  Riesgos de asfixia (deficiencia de oxígeno). 
2.3  Riesgos de toxicidad

          La presencia o el exceso de gases o vapores en nuestro entorno puede ser la causa de graves accidentes. Su origen puede ser natural (fermentaciones) o accidental (fugas de gas, combustión defectuosa, filtraciones de gases o disolventes...)

          Los gases y vapores se propagan en la atmósfera a partir de fuentes muy diversas debidos a procesos variados, por ejemplo:  

Fuentes

Proceso

Líquidos volátiles

Evaporación
Colas, revestimientos, pinturas

Evaporación de los disolventes

Gases licuados vertidos

Evaporación muy rápida

Canalizaciones, botellas y tanques de gases comprimidos o licuados.

Emisión súbita por rotura, fuga, porosi­dad u otros fallos de almacenamiento

Materias orgánicas del suelo, bolsas de gas natural.

Filtración y acumulación en pozos, gale­rías, fosos.

Gases tóxicos como sulfhídrico, cloro, monóxido de carbono...

Escapes en juntas, válvulas, falsas maniobras...

Gases asfixiantes como CO2, nitróge­no, argón...

Fermentaciones en cubas, concentración en partes bajas de tanques, zanjas, galerías...

 

Además, debe tenerse en cuenta que la atmósfera puede ser peligrosa tanto por defecto como por exceso de oxígeno.

 
2.1  Riesgos de explosión.

El riesgo de explosión de una mezcla gaseosa se inicia a partir del momento en que se alcanza el 100% del L.I.E. Para poder trabajar con seguridad se recomienda no sobrepasar entre el 20 y el 50% del L.I.E. según las zonas y el tipo de proceso y trabajo a realizar, ventilación, etc.

Puede suceder que se esté trabajando en el interior o en el exterior de un tanque de un petrolero, por ejemplo, que se haya ventilado convenientemente antes de iniciar trabajos de soldadura en el casco. El aumento de la temperatu­ra puede originar importantes bolsas de gas en las cortezas que se forman en el interior de los tanques, que al romperse y formar en contacto con el aire mezclas explosivas se inflaman en contacto con el punto caliente.

La utilización de explosímetros que monitoricen en contínuo el ambiente de trabajo es indispensable cuando se usan herramientas susceptibles de convertirse en focos de ignición o trabajos que generen temperaturas superiores a las de los gases de la zona. Además de controlar el área de trabajo es también conve­niente utilizar, cuando la instalación no esté dotada de equipos fijos de control contínuo, equipos portátiles que formen un anillo de detección para alertar la presencia de nubes de gas inflamable procedentes de zonas de proceso contiguas que puedan generar fugas. Esto es especial­mente importante en días de régimen anticiclónico en que no hay vientos y que los gases pueden venir de lejos a través de zanjas, canales, galerías, etc.

2.2  Riesgos de asfixia (deficiencia de oxígeno).

Variaciones importantes de las concentraciones de oxígeno en el aire, tanto por deficiencia como por exceso de oxígeno, provocan en los seres vivos varios trastornos.

Una disminución del porcentaje de oxígeno en el aire respirado provoca los siguientes efectos según concentraciones e individuos:

 

Porcentaje de oxígeno en la atmósfera

Síntomas

21

Ninguno

17

Hipoxia, aumento del ritmo respiratorio - algunas faltas de coordinación muscular

12

Vértigos, dolores de cabeza, fatiga rápida.

9

Inconsciencia

6

Muerte en pocos minutos por fallo respiratorio.

 

Una disminución de la concentración de oxígeno puede ser debida a:

·       Un fallo del sistema de ventilación o la ausencia de aireación (local confinado);

·       La presencia de otro gas en cantidad importante (fuga accidental);

·       Un consumo de oxígeno debido a una reacción química como la combustión en un local mal ventilado.

Un aumento moderado del porcentaje de oxígeno, aunque menos grave, puede dar lugar a accidentes. Se traduce por una euforia que altera la noción del peligro y una disminución importante de la visión.

Los individuos que puedan estar sometidos a variaciones de la concentración de oxígeno precisan disponer en continuo de monitores (oxímetros) que controlen en contínuo la concentración.

Esto es, por ejemplo, especialmente importante en los prematuros recién nacidos colocados en incubadoras con atmósfera controlada.

La composición del aire es:
Oxígeno: 21 %

Nitrógeno: 78 %

Otros gases: 1 %

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

2.3  Riesgos de toxicidad.

Numerosos productos químicos y sobre todo los orgánicos son susceptibles de provocar efectos tóxicos de orden diverso y de mayor o menor gravedad en los individuos que los utilizan, fabrican o transforman.

El gráfico de la figura 5 muestra el caso típico de los efectos del monóxido de carbono en un individuo en función de las concentraciones y tiempos de exposición.

 

Figura 5

Intoxicación por monóxido de carbono (ref. US Bureau of Standards, Tech. paper 212)

Para protegerse contra los efectos de las sustancias tóxicas se han establecido unos límites de exposición, que se corrigen periódicamente en función de la experiencia de higienistas de todo el mundo.

Estos valores denominados TLVs (Threshold Limit Values o Valores Límite Umbral o también Valor Límite de Exposición) se detallan en la tabla del apéndice 1 expresados en peso (mg/m3) y en volumen (ppm: partes por millón); están extraídos (entre otras) de la publicación que anualmente edita la Conferen­cia Americana de Higienistas Industriales del Gobierno, que es la asociación que ha dado mayor impulso al establecimiento de estas normas reconocidas hoy día por todo el mundo. Anualmente revisa estos límites y propone los cambios, normalmente reduciendo valores adoptados anteriormen­te, añadiendo nuevas sustancias y ocasionalmente eliminando algunas que se han comprobado no producen efectos.

Los TLVs son los valores límite que pueden soportar una media de individuos (aunque en algunos casos los hayan que sean más o menos sensibles a los efectos de determinadas sustancias) para trabajar durante ocho horas diarias continuamente sin que sufra efectos nocivos para la salud.

Estos Valores se han desglosado en tres categorías: TLV-TWA, TLV-STEL y TLV-C.

TLV-TWA (Threshold Limit Value - Time Weighted Average o Valor Límite Umbral - Media Ponderada en el Tiempo, también llamado VME o Valor Medio de Exposición) es la concentración media para una jornada laboral de 8 horas y una semana de 40 horas, a la que pueden estar expuestos los trabajadores continuamente sin efectos adversos.

TLV-STEL (Threshold Limit Value - Short Term Exposure Limit o Valor Límite Umbral - Limite de Exposición de Corta Duración, también llamado VLE o Valor Límite de Exposición) es la concentración media a la que los trabajadores pueden estar expuestos durante un corto espacio de tiempo sin sufrir irritación, daños crónicos o irreversibles o menoscabo de su capacidad de reacción que pueda producir accidentes o disminución de la capacidad de trabajo; todo ello sin sobrepasar el TLV-TWA diario.

Este período de tiempo contínuo de exposición se limita como máximo a 15 minutos, que no debe sobrepasarse en ningún momento de la jornada laboral aun cuando el Valor Medio de Exposición sea inferior al TLV.

Las permanencias por encima del TLV-TWA hasta el valor STEL no pueden tener una duración superior a 15 minutos ni repetirse más de cuatro veces al día, debiendo existir, como mínimo, un espacio de tiempo de 60 minutos entre exposiciones de este calibre.

Se tiende en Europa a reducir a 10 minutos el tiempo de exposición STEL.

TLV-C (Threshold Limit Value - Ceiling o Valor Límite Umbral - Techo) es la concentración que no debe sobrepasarse en ningún momento en el puesto de trabajo.

 

Nota: En España, la Consellería de Trabajo y Asuntos Sociales de la Generalitat Valenciana publica periódicamente la edición española de estas tablas en las que se detallan los valores TLV

 



Fuente de información: Sensotran, s.l.